No solo los niños pequeños lo pasan mal con esta situación. En el caso de C.J., de 25 años, acude a la consulta para recibir orientación ya que se encuentra completamente deprimida. Tenía ya 20 años cuando sus padres se separaron. Ambos, como la veían ya muy mayor, decidieron contarle sus motivos y razones, y la intentaron hacer cómplice de cada uno de ellos. Cae en una depresión porque ambos quieren que declare,en un juicio, como testigo de uno, y ella se ve en una encrucijada, de la que no sabe como salir. Aún consciente de que no es la solución huir de los problemas, ha aceptado un trabajo en Amsterdam. La psicóloga le aconseja que antes de marchar deje  todo aclarado, hablando con uno y con otro y sin tomar partido por ninguno. La distancia suavizará un poquito la situación.
Esta es otra manera de " afrontar" una situación: huir, pero no es recomendable. La psicóloga le recomendó lo que yo también creo que es lo mejor: atar los cabos sueltos antes de marcharse, porque puede ser incluso bueno para ella poner tierra de por medio.

1 comentario:

  1. El chantaje emocional siempre existe,que triste. Aveces tienes que demostrar más madurez que tus propios PADRES,si quieres a los dos para no hacerles daño ¡ALA! me lo hago yo,depresión y me voy,siempre INJUSTO.

    ResponderEliminar